Cuando el plan B se convirtió en el plan Brutal

Brutal Bakery nació de una obsesión:

Hacer cosas tan ricas como bonitas.

Empecé horneando en casa, por puro gusto. Sin más intención que disfrutar entre harinas, moldes y ganas de crear algo que diera felicidad.

Con el confinamiento llegaron los primeros pedidos, el boca a boca empezó a moverse… y, casi sin darnos cuenta, lo que era un hobby empezó a crecer. Aun así, durante un buen tiempo siguió siendo mi plan B, mientras seguía con mi trabajo de oficina… y con una cocina que ya no podía más.

Hasta que dijimos: basta, vamos con todo.
Y lo hicimos en equipo. Mi marido se sumó a la aventura y desde entonces llevamos Brutal juntos, codo a codo, y con las manos en la masa (literalmente).

Hoy hacemos pan, hacemos dulce… pero sobre todo, hacemos lo que nos apasiona. Cosas de verdad, con sabor, con cariño y con muchísimas ganas.
Esto es Brutal Bakery. ¿Te unes?

Un abrazo 

Anastasia

Carrito de compra
Icono accesibilidad